Wednesday, September 11, 2013

Empatía y desarrollo

Recientemente viaje a la Ciudad de México y a Puebla en una visita relámpago. Fue una de esas visitas que no te permiten disfrutar del país pero te dejan un sentimiento de primeras impresiones y las primeras impresiones siempre revelan algo.

Tenía un año sin visitar México. En un año pasan muchas cosas y la distancia del exilio solo exacerba la percepción del tiempo y los cambios. Encontré el mismo país con los mismos problemas ya tan conocidos por todos. En eso, creo yo, no hay mayores diferencias. El diagnostico del país es generalmente aceptado: hay una falta de crecimiento y la creciente desigualdad produce menores oportunidades para la mayoría. Encontré un país en donde en la interpretación de las causas hay grandes divergencias y por lo tanto las soluciones plausibles al problema de crecimiento y desigualdad difieren contrastablemente. Hasta ahí todo, todo se ve igual. 
Sin embargo encontré una sociedad donde la empatía casi no existe; y me atrevería a decir que simplemente no existe. Y este es un cambio que creo ha derivado en un importante crecimiento en la polarización y en la radicalización y que genera, en mi opinión, un cuello de botella para alcanzar una solución al problema de crecimiento y desigualdad. La falta de empatía hace que en México todos, sus líderes y su sociedad, entren a un debate con una gran desventaja y que por lo tanto el resultado sea más confrontación y antagonismo. Antes de entrar al debate de lo que en México se necesita, debemos de hacer una pausa y entender que la falta de empatía ha contribuido a que hoy en día el país este sumido en un embudo.